31 de agosto de 2014

Iluminación

Casi siempre soy vanidoso, egoísta, estúpido, 
me dedico a la vida en la superficie 
y abrazo mi ambición como un salvavidas de plomo. 

Me pierdo.

Pero a veces, más por tu amor que por mi lucidez, 
me acuerdo de mi voz profunda, 
desentierro el quebranto,
me humillo hasta el polvo, 
vuelvo a mirar al mundo con los ojos del perdón.

01/02/2014

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