6 de mayo de 2014

La vida con barrotes

Paredes, límites, techo y borde
para que no se pierda nada,
para proteger lo más valioso,
para que recordemos siempre que la vida es frágil
y todo lo de afuera es peligro, es ignoto,
es una espina de posibilidad y desconcierto.
Del óvulo caliente
a la placenta húmeda
a los brazos de la madre grande
a las rejas de la cuna
a la pieza
a los cubículos para oficinistas resignados
al hogar seguro y atrincherado
a la urna definitiva cuando llegue el momento
para que las cenizas no se pierdan.
Como si aún existiera algo por perder.

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