5 de abril de 2012

Roberto Arlt (fragmento para Jueves Santo)

¿Saben a qué vino Jesús a la tierra? A salvar a los turros, a las grelas, a los chorros, a los fiocas. Él vino porque tuvo lástima de toda esa merza que perdía su alma entre copetín y copetín. ¿Saben ustedes quién era el profeta Pablo? Un tira, un perro, como son los de Orden Social. Si yo les hablo a ustedes en este idioma ranero es porque me gusta... Me gusta como chamullan los pobres, los humildes, los que yugan. A Jesús también le daban lástima las reas. ¿Quién era Magdalena? Una yiranta. Nada más. ¿Qué importan las palabras? Lo que interesa es el contenido. El alma triste de las palabras; eso es lo que interesa, reos.

[...]

¿Ves?... A todos ustedes les pasa lo mismo. Los curas hablan de un Jesús que está lejos del corazón humano, e insensiblemente la gente se aleja de Jesús. Pero Jesús era un hombre... Hablaba como hablo yo con vos. Iba por las calles de las aldeas, y de las puertas entreabiertas le llegaba el olor de los guisos y veía a las mujeres que con brazos desnudos ordeñaban sus cabras. Él estaba simultáneamente dentro de todas las cosas del mundo. Y nadie se daba cuenta de la inmensa misericordia que le hacía pararse al anochecer en los campos, junto a las fogatas de los pastores y bandidos. Porque vos sos también un bandido.

LOS LANZALLAMAS
ROBERTO ARLT

1 comentario:

Antonio González dijo...

pasa por http://comprenderescriticar.blogspot.com.ar/2010/09/el-astrologo.html y http://haciendometa.blogspot.com. saludos.