26 de marzo de 2012

Esperando la Pascua

Viernes de crucifixión


El promedio de mis horas
nunca cierra el interrogante.
Mi boca no sabe decir
todo lo puro de tu nombre.

Criatura, alma de carne, hijo deseado.
Tesoro y vaso de barro.

Mi espíritu comanda a los impíos,
salvajes, inmundos batallones,
quiere civilizar el Huerto
con orden y hacinamiento.

Tu espada de fuego
desata el caos,
y lo vuelve a atar.

Mi espiritualidad tiene tanto en común con tu grandeza
como un huevo de Pascua con tu sacrificio.

22/04/11

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