16 de febrero de 2012

365 días de vestigios

Pesadamente


El día del juicio.
El día del dolor supremo.
Engorroso camino de barro
hasta el trono del sacrificio donde las cabezas ruedan.

Y nadie se cree
que esto sea
una loa al Cordero.

El espíritu se evapora
por la espalda, como una daga invisible.

El amor deja su letargo y muestra los dientes.

Me bañan de sangre,
me separan de la manada,
me envían al desierto a morir
por pecados ajenos.