25 de octubre de 2011

El perseguidor (fragmento)

Bruno, me duele aquí -ha dicho Johnny al cabo de un rato, tocándose el sitio convencional del corazón-. Bruno, ella era como una piedrecita blanca en mi mano. Y yo no soy nada más que un pobre caballo amarillo, y nadie, nadie, limpiará las lágrimas de mis ojos.
JULIO CORTÁZAR
IN LAS ARMAS SECRETAS

1 comentario:

Paloma dijo...

caballo amarillo. :)